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    domingo, 20 de diciembre de 2009

    Para que lo labrara (Génesis 2:5, 2:15)

    Dios siempre quiso que el hombre trabajara

    2:5.- y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra
    2:15.- Tomó pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
    3:19.- Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra


    Siempre se nos ha hecho creer que Dios hace que el hombre trabaje por haber incumplido el mandato de no comer del árbol del bien y del mal, pero en los versículos precedentes podemos ver que Dios siempre quiso que el hombre trabajara desde el comienzo.
    En Gen. 2:17 encontramos que Dios le prohibe al hombre comer del árbol del bien y del mal, so pena de muerte; el hombre hace caso omiso del mandato divino, y Dios en consecuencia le impone como castigo (entre otras cosas) el trabajo: "con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra" (Gen. 3:19).
    Esta es una más de las incongruencias bíblicas: le impone como castigo algo que ya él (Dios), había decidido que el hombre llevara a cabo cuando: "Tomó pues, Jehová Dios al hombre y lo puso en el huerto del Edén para que lo labrara y lo guardase (Gen. 2:15).
    A no ser que "labrar y guardar" no sean un trabajo, es falso de toda falsedad que el hombre, en el paraiso, no iba a trabajar, y que el trabajo es una consecuencia de su transgresión, Dios, y así queda demostrado en Gen. 2:15 tenía entre sus planes que el hombre trabajara.

    1 comentario:

    1. interesante tu analisis,concuerdo contigo ☺..

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